El poder de la Ira para Emprender

El poder de la Ira para emprender parece una frase disonante. Pero, no lo es. Porque la ira, la cólera y el enojo suelen estar relacionados con una reacción emocional que se produce cuando las cosas no salen como deseamos. La Ira como arquetipo es otra manera de percibir algo que nos atemoriza.

Es evidente que hay incomodidad o rechazo a algo. ¿De dónde viene esta incomodidad o impulso primitivo? ¿Qué lo ha ocasionado? ¿Es algo innato o es aprendido?

La ira produce respuestas emocionales en nuestro cuerpo, nos prepara para la defensa, el ataque o la huida. No obstante, dicha reacción depende de la manera que se tenga de interpretar la situación. Es decir, el significado que se le otorgas.

La lectura que haces de «injusticia, abuso o falta de respeto» puede desencadenar una «erupción» de Ira. La Ira como Arquetipo, nos lleva a contactar con ella con perspectiva y de esta manera, perderle el temor a su manifestación.

¿Qué Arquetipo representa la Ira?

Iras hay que disipan con gritos; otras tan tenaces como frecuentes; algunas prontas a la violencia y avaras de palabras; éstas prorrumpen en injurias y amargas invectivas; aquéllas no pasan de la queja y aversión; otras son graves y reconcentradas, existiendo mil formas distintas de este móvil vicio

Séneca

Los Arquetipos según Jung son «patrones o imágenes arcaicas que derivan del inconsciente colectivo». De alguna manera son formas que cuando acceden a tu consciencia les das una expresión en particular.

El Arquetipo de la ira desmedida por excelencia lo encontramos en el Dios Ares (Marte), si nos adentramos en la vida del Arquetipo podemos comprender un poco su agresividad.

  • Ares estuvo encerrado 13 meses cuando era un niño y casi consiguieron matarlo
  • Encerrado en una jarra de bronce
  • Era despreciado por su padre Zeus
  • Aprendió a ser un excelente bailarín y guerrero enseñado por PRIAPO o Quirón (El Sanador herido)
  • Ares reaccionaba emocionalmente y sus sentimientos le conducían a la batalla.

«De todos los dioses del Olimpo, tú eres el más odioso para mí; pues solo amas la discordia, la guerra y los combates, tienes el carácter intratable de tu madre Hera, que apenas consigo reprimir con mis palabras»

Homero, La Iliada. Palabras de Zeus (Padre) a su hijo Ares.

¿Qué representa el Arquetipo de Ares?

No vengas a mi a quejarte. No hay nada que te guste más que pelearte y luchar, que es por lo que te odio más que a ningún Dios del Olimpo

Homero, La Iliada

Ares psicológicamente representa la sombra de Zeus. Esa parte de sí mismo que él despreciaba, porque no la había desarrollado y era contraria a la imagen ideal que tenía de sí mismo.

Si nos colocamos en el lugar de Ares, obviamente comprenderemos su agresividad. Un niño que fue encerrado en una jarra de bronce durante 13 meses. Sin contacto físico con nadie y despreciado por su padre. Es el caldo de cultivo ideal para la violencia.

Esto puede ser lo que ocurre con nuestra agresividad, se va originando a través del tiempo. Ante «las injusticias de la vida». La reacción ante un rechazo irracional y excesivo es la Violencia.

¿Es negativa la energía agresiva?

Siempre que experimentamos una insoportable alienación o desespero viene la violencia. Y puede tomar tanto una forma externa como interna, llegando incluso a situaciones extremas como el asesinato o el suicidio. Entonces, la raíz de todas las formas de violencia provienen de un rechazo difícil de soportar.

Aunque algunos estudios sostienen que hay una carga de agresividad sana innata, que nos ayuda a movilizarnos y que es un impulso positivo. Y promueven el logro de la independencia de aquellos que nos quieren dominar o proteger.

Esta agresividad sana nos ayuda a convertirnos en lo que realmente quiere nuestro SER.
Inconscientemente, la mayoría de nosotros albergamos diversos grados de rabia infantil no resuelta, que en otras épocas de nuestra vida afloran de manera fulminante. Y a medida que vamos madurando podemos experimentar nuestra cólera de manera más consciente.

Factores que distorsionan la Ira

  • El aislamiento personal y la falta de comunicación
  • La falta de amor
  • El exceso o la falta de recursos
  • La represión

Polaridades de la IRA como arquetipo

Nadia con una sonrisa le dice a Pedro:
«Prefiero ver tus mensajes de teléfono como muestra de que puedo confiar en ti»
Pedro molesto le dice: «Por favor, es mi intimidad»
Pero Nadia, sonriente le pregunta «¿Tienes algo que ocultar?»
Pedro impotente le deja el teléfono y le da un golpe a la puerta
Nadia le dice suavemente en tono sarcástico «Debes de hacerte ver esa Ira desmedida»

En el caso de Nadia podemos observar que aparentemente es Pedro el violento. Pero, la agresividad está contenida en su actitud y se escuda detrás de la sonrisa. Ella muestra su agresividad, al no respetar los límites de Pedro.

Sería ideal gestionar nuestra Ira y verlo como algo positivo que nos impulsa. El problema es que existe un miedo irracional a la agresividad y por lo tanto, queda arrinconada en la Sombra. No queremos verla porque le tememos.

Y es entonces, cuando se manifiesta en dos polaridades:

  • Suelto la ira sobre todas las personas. Soy una persona Agresiva que peleó con todos
  • Reprimo mi ira y me la trago: pero me puedo volver «pasivo agresivo»

Ambas tienen terribles consecuencias para las relaciones y la salud. En el primer caso, queremos descargar contra los demás nuestras frustración y en el segundo, enfermamos. O bien, pasamos los límites de los demás con una sonrisa porque la única manera que tenemos de contactar con nuestra ira reprimida es en la provocación del otro.

En la ira como Arquetipo hay una frustración y deseo de ser amado y aceptado. Por eso, hay que empezar a caminar al Arquetipo del Amor Alquímico.

Es bueno moderar la ira, pero no extinguirla por completo

Séneca

Síntomas físicos de la Ira contenida

  • Hipertensión
  • Problemas de los intestinos (Estreñimiento o diarrea)
  • Problemas de la piel
  • Depresión crónica
  • Llevado al extremo puede producir cáncer

Algunos médicos dicen que las personas que quieren complacer a otros a consta de sí mismo, evitando expresar su enojo. Tienen una gran tendencia a enfermedades silenciosas que los devoran por dentro.

Todo esto lo puedes trabajar en una consulta de Constelaciones Progresivas. Puedes solicitar una cita con nuestro equipo.

¿Cómo puedes gestionar tu IRA?

Jamás podrás transformar algo si niegas que existe.

Luz Rodríguez
  • Empieza a reconocer y aceptar tu rabia
  • Dejar de pensar que eres una persona horrible porque sientes rabia
  • Tomando consciencia de tu alienación o frustración y su verdadero origen
  • Aceptar tus emociones y sentimientos como algo saludable y natural
  • Aprender a canalizar tu violencia a través de actividades físicas y creativas
  • Aprender a establecer límites saludables
  • Trabajar el Eje de la polaridad del Encuentro con el Arquetipo de Ares/Afrodita

¿Por qué la IRA como arquetipo puede ayudarme a emprender?

La Agresividad es un ciego impulso que nos mueve a la autoafirmación, a la expresión de todos los elementos del propio ser, sin discriminación ni elección, sin pensar en las consecuencias, sin tener en cuenta a los demás.

Roberto Assagioli

Porque es una energía que te empuja a la acción, cuando te haces consciente de ella.
La energía de la Imagen Arquetípica de Ares es de impulso y es justamente la energía emprendedora.

Una manera de canalizar la rabia por las injusticias que hemos experimentado en nuestra vida, es transformando nuestra realidad. Y no hay nada mejor que el Emprendimiento para ello. Donde eres dueño y señor de tus circunstancias, donde no tienes que someterte a nadie y puedes hacer las cosas a tu manera.

Es una manera creativa de canalizar tu agresividad. Estás capacitado para utilizar tu energía física para canalizar tu agresividad. La idea es que aprendas a conocer tu ira como arquetipo y comprendas en qué circunstancias se presenta. Sin herir o dañar a alguien. Ni siquiera a ti mismo.

¿Cómo canalizar la Ira con el emprendimiento?

Con el emprendimiento puedes transformar la ira, cambiando su fin y su forma de expresión sin alterar su intensidad. No se reprime su fuerza, pero se manifiesta de forma favorable para el curso de tu vida.

Tengo que reconocer que la Ira ha sido mi gran aliada durante mucho tiempo y cuando surge: escribo.
O bien, respiro profundamente y planifico mi estrategia de Marketing. El percibir la Ira como arquetipo me ha otorgado coraje para seguir adelante, a lo largo de mi vida. Porque sé que no estoy sola en esta lucha.

Aunque la Ira puede ser destructiva en sus niveles arcaicos, en sus formas más evolucionadas se convierte en una fuerza creativa.

¿Cómo se canaliza la energía agresiva a través de los Arquetipos?

  • Se reconoce el Arquetipo de Ares y se integra
  • Se acompaña al consultante a caminar al encuentro del Arquetipo de Afrodita
  • Crear internamente eso que deseas, utilizando tu energía creativa
  • Todo esto se hace a través de las imágenes presentes en los eventos arquetípicos

Cuando entendemos que la Ira como Arquetipo es una imagen colectiva, aprendemos a sintonizar con ella desde otro lugar. Sin dejar que se haga cargo de nuestra vida y empiece a actuar como un aliado.

Preguntas de reflexión

  • ¿Cómo manejas tu energía agresiva?
  • ¿De qué manera fluye tu energía agresiva?
  • ¿De qué manera puedes canalizar de manera positiva tu IRA?
  • ¿Cómo crees que puedes utilizar la Ira como Arquetipo en tu beneficio?

Si te interesa aprender sobre Arquetipos puedes inscribirte en nuestra Especialización Online de Arquetipos Progresivos para ayudar a tus clientes a Traspasar la Barreras Familiares

Relato «La Serpiente»

De Sri Ramakrishna

Una serpiente tenía su cueva en cierta localidad. Nadie osaba pasar por allí, pues aquellos que lo hicieron habían sido mordidos mortalmente por ella.

Cierta vez, pasó por ese lugar un santo. Como de costumbre, la serpiente lo siguió con la intención de morderle, pero cuando se acercó al sabio, perdió toda su ferocidad y quedó cautivada por su dulzura.

Viendo a la serpiente, el santo dijo: «Bien, amiga mía, ¿quieres morderme?»

La serpiente quedó avergonzada y no contestó nada. Al ver esto, el sabio agregó:
«Escucha con atención, amiga mía; en el futuro no hagas daño a nadie». La serpiente inclinó su cabeza en señal de asentimiento.

Cuando el sabio se fue, la serpiente entró en su cueva y, desde aquel día, comenzó a vivir una vida de inocencia y pureza, sin tener el menor deseo de dañar a nadie.

A los pocos días, se corrió la voz en el vecindario de que la serpiente había perdido todo su veneno y era inofensiva, y entonces, la gente comenzó a molestarla.

Algunos le tiraban piedras, otros la arrastraban desconsideradamente tirándola de la cola. De este modo, sus sufrimientos no tenían fin.

Afortunadamente, después de cierto tiempo, volvió a pasar por aquel lugar el sabio, y viendo lo magullada y golpeada que se encontraba la pobre serpiente, se compadeció de ella y le preguntó la causa de tal calamidad.

A eso, la serpiente contestó: «Señor, he sido reducida a este estado, porque no he hecho daño a nadie después de haber recibido sus instrucciones. Pero, ¡ay!, ¡ellos son tan crueles!»

Sonriendo, el sabio dijo: «Querida amiga, yo simplemente te aconsejé que no hicieras daño a nadie, pero nunca te pedí que dejaras de silbar y asustar a los demás si era necesario. Aunque no debes morder a ninguna criatura, puedes mantener a la gente a considerable distancia asustándola con tu silbido».

De modo similar, si tú vives en el mundo, haz que los demás te respeten. No hagas daño a nadie, pero, al mismo tiempo, no permitas que otros te dañen a ti.

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